🙏 ORACION DE PROTECCIÓN (SAN PATRICIO)

Imagen de la oración
Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos libranos señor Dios Nuestro, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

En este día que amanece, me levanto hoy con la fuerza poderosa: la invocación de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, la fe en las tres divinas personas, y la confesión de la Unidad del Creador del universo.

Me levanto hoy con la fuerza del nacimiento de Jesucristo en Belén de Juda, Hijo de María siempre virgen, con la fuerza de su bautismo, la fuerza de su crucifixión y su santo sepulcro, la fuerza de su resurrección y ascensión a los cielos y con la fuerza de su retorno para el Juicio final en la parusía para hacer justicia.

Me levanto hoy con la fuerza del amor de los querubines, de la obediencia de los ángeles y del servicio de los arcángeles, con la fuerza de que mi esperanza en la Resurrección hallará recompensa, y con la fuerza de las oraciones de los patriarcas, las predicciones de los profetas, la predicación de los santos apósteles, la fe de los santos mártires, la inocencia de las santas vírgenes y las buenas obras de los confesores de la fe.
Me levanto hoy con la fuerza del amor maternal, y de la pureza virginal de María Santísima, hija de Dios Padre, Madre de Dios hijo y esposa de Dios Espíritu Santo.

Me levanto hoy con la fuerza del poder del cielo, de la luz del sol, del brillo de la luna y de los demás astros, del resplandor del fuego, la velocidad del rayo, la rapidez y ligera del viento, la profundidad de los mares, la estabilidad y firmeza de la tierra, la solidez de la roca.

Me levanto hoy con la fuerza de la Santísima Trinidad, que me guía durante mi peregrinación en la tierra, del poder de Dios que me sostiene, de la sabiduría de Dios que me guía, de la mirada de Dios que me previene, de la atención de Dios que me escucha, de la palabra de Dios que habla por mí, de la mano de Dios que me guarda, del camino de Dios para recibir mis pasos, del escudo de Dios que me protege, y de las legiones de los Santos Angeles de Dios que me salvan de las trampas de los demonios, de las tentaciones de los vicios, y de todos aquellos que me desean el mal, lejanos o cercanos, estando yo o entre la multitudes.

Invoco en este día a todas estas fuerzas poderosas del bien, que están entre mi y el maligno, contra los despiadados poderes infernales que se opongan a la salud de mi cuerpo y de mi alma, contra los conjuros de los falsos profetas, contra las leyes negras de los paganos, contra las falsas leyes de los herejes, contra las malas obras y fetiches de la idolatría, contra los conjuros de brujas, brujos y hechiceros y contra cualquier conocimiento ocultista o esotérico que dañe el cuerpo y el alma. Invoco al Espíritu Santo contra los poderes de la magia negra, roja y verde, y contra cualquier maldición dicha en mi corazón con el deseo de bloquear mi mente o demás facultades del alma.

Invoco a Jesucristo Dios y hombre verdadero, para que me protejas hoy contra venenos, quemaduras, asfixia y heridas, de modo que yo pueda alcanzar la recompensa en abundancia, que el ha ganado con los méritos de su pasión y muerte en la cruz.

Cristo está conmigo: ¿Quién contra mí?, Cristo delante de mí, Cristo detrás de mí, Cristo en mí, Cristo sobre mí, Cristo debajo de mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo alrededor de mí, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en la profundidad, Cristo en el corazón, y en la mente de cada persona que piense en mí, Cristo en la boca de todos los que hablen de mí, Cristo en todo ojo que me mire, Cristo en todo oído que me escuche.
Me levanto con la fuerza espiritual poderosa: La invocación de la Santísima Trinidad, la fe en las tres Divinas Personas, la confesión de la unidad del Creador del Universo.

Del Señor es la salvación, de Cristo es la salvación, Que tu salvación, Señor esté siempre con nosotros. AMEN.

(Padre nuestro, Avemaría y gloria).